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Consejos para adquirir cajas fuertes

En el post de hoy vamos a comentar algunos sencillos consejos que nos pueden ayudar a la hora de elegir la caja fuerte que debemos adquirir para proteger nuestro dinero, joyas, documentos patrimoniales, objetos de valor... Puesto que la oferta de autodenominadas cajas fuertes es muy amplia y en realidad no todas lo son.

En primer lugar, una caja fuerte debe ser lo suficientemente pesada para no ser sustraída de una pieza por los ladrones. En el mercado podemos encontrar pequeñas cajas autodenominadas cajas fuertes que en realidad son meras cajas de privacidad, que protegen nuestros objetos de la vista y el alcance de los curiosos, niños, familiares y visitas, pero que no disponen de suficiente robustez para evitar robos. Estas cajas de sobreponer, que simplemente se colocan encima de mesas o en el interior de armarios (lo cual no sirve de nada, ya que todos los ladrones saben de sobra dónde buscar los objetos de valor) atornilladas con tornillería simple, no presentan ninguna garantía de seguridad. Son útiles para garantizar la privacidad de aquello que se protege, pero no su seguridad, ya que pueden ser transportadas fácilmente por su pequeño peso por los delincuentes, que luego la pueden abrir por diferentes métodos en un lugar donde no vayan a ser descubiertos. La mayoría de aseguradoras sólo indemnizarán el robo de su caja fuerte si ésta pesa más de 100-105 kg o bien está encofrada (no simplemente insertada) en un muro de obra. Una caja de a partir de 100 kg de peso ofrece una serie de garantías: difícilmente será transportable por los ladrones, lo que les obligará a permanecer más tiempo en el lugar de la caja con lo que aumentan las posibilidades de ser descubiertos o interceptados por la policía, avisada por vecinos u otros sistemas de alarma.

Una caja fuerte pesada, además, es garantía de que sus paredes son lo suficientemente gruesas como para resistir ataques laterales. Una caja de poco peso puede ser atacada a través de sus paredes, si éstas no disponen de relleno y doble capa de acero. Una buena caja dispone de dos capas de acero de un mínimo de 2mm de grosor, y una capa intermedia de ferralla, mortero o composit de un mínimo de 30mm de grueso para impedir su apertura con radiales o taladros. El buen grosor de las paredes impide el ataque lateral, con lo que la caja gana en seguridad. Otro método para evitar el ataque lateral es el encoframiento de la caja en un muro de obra. El encofrado debe llevarse a cabo con hormigón, no con simple cemento ni con tornillería, y nos debemos asegurar que es un profesional quien instala la caja, para que nos ofrezca garantías de la buena colocación de la caja. Como en toda tarea que requiera de un profesional, hay pequeños trucos para mejorar la instalación, como la soldadura de piezas metálicas que anclen la caja fuerte al hormigón y la vuelvan imposible de arrancar de la pared, y el rasgado de las paredes de la caja, que lisas ofrecen menos adhesión al hormigón. Si la caja no está encofrada, sino que simplemente es introducida en un hueco practicado en la pared y agarrada con cemento o tornillería, en caso de robo es muy probable que nuestra aseguradora se niegue a hacerse cargo de la indemnización del robo por una deficiencia en las medidas de seguridad de la caja. Por ello, contrate siempre a un profesional para encofrar su caja de seguridad. Con una sencilla inversión en profesionalidad tendrá la garantía de ser indemnizado en caso de robo por su compañía de seguros.

caja fuerte de banco

Por otro lado, aunque la caja sea lo suficientemente pesada para impedir su transporte, y tenga unas buenas paredes o se halle encofrada para impedir su ataque por ellas, nada de esto evitará el robo si la cerradura y la puerta frontal no son de suficiente calidad. Recomendamos disponer siempre de cerraduras elctrónicas certificadas según la normativa europea EN1300 de grado II. Las cerraduras tradicionales son susceptibles de abrirse por métodos artesanales, y las llaves presentan algunos inconvenientes. Si la llave es de borja, la típica de cajas de seguridad, es poco probable que usted la transporte en su llavero por su tamaño, así que probablemente la esconderá en un cajón o armario. Cuando los cacos encuentren la caja, buscarán la llave por toda la casa, produciendo destrozos considerables y con el peligro de que abran la caja fuerte fácilmente si encuentran la llave. Si la caja tiene doble sistema de seguridad, como combinación electrónica-llave o manivela-llave, por su comodidad no usará los dos sistemas a la vez, con lo que eso no supone un adelanto de seguridad. El dispositivo electrónico de apertura certificado debe disponer de un código de al menos 6 digitos, nunca menos. Recomendamos también que disponga de sensor de batería baja (o podría quedarse sin batería y con la puerta cerrada, lo cual es un problema), bloqueo de mínimo cinco minutos en caso de introducir un código erróneo tres o más veces consecutivas para evitar a los ladrones la comprobación de muchos códigos, y es altamente recomendable para cajas fuertes a las que se tenga acceso desde el servicio del hogar o por sus propios empleados, que pueden ser desleales, el disponer de un doble código, el de propietario y el de servicio. Con éste doble código, los empleados solo podrán acceder a la caja cuando no esté bloqueado con su combinación maestra, con lo que evitará este tipo de sustracciones por deslealtad.

Si su caja fuerte es para su negocio y teme atracos, puede pedirla con apertura retardada de uno a 99 minutos, programándola para superar siempre el tiempo de llegada de la policía, con lo que los atracadores deberán huir sin acceder al interior de la caja. Por lo que respecta a la puerta de la caja, debe tener unas condiciones mínimas de seguridad para evitar su asalto. Debe contar con un número adecuado de bulones, acorde con el tamaño de la puerta, repartidos por todo el perímetro de la puerta y de preferentemente unos 16-20mm de díámetro para impedir su asalto con fuerza por el método de la palanca o de la maza. Los bulones, además, deben ser de acero cementado para evitar ser cortados con una sierra desde el exterior. La construcción de la puerta de nuestra caja debe ser escalonada para resistir palancas y dificultar el taladrado. Las bisagras han de ser de un tamaño considerable, mínimo 8mm de diámetro, para evitar ser arrancadas por palanca, uno de los métodos más recurrentes usados por los ladrones. El grosor de la lámina de acero de la caja debe ser de mínimo 10 mm, para evitar su corte y taladrado desde el exterior, superando el de las paredes laterales ya que la puerta de la caja es la zona más expuesta y que tiene más probabilidades de ser atacada. El sistema de apertura electrónico interior puede colocarse en diferentes zonas del interior de la puerta para que los asaltantes no sepan donde encontrarlo desde fuera.

Como hemos visto, los requisitos básicos de seguridad a la hora de adquirir nuestra puerta son su peso superior a los 100-105 kg, encofrada profesionalmente en obra, cierre de seguridad electrónico certificado según EN1300 de grado II, paredes gruesas y puerta escalonada de suficiente grosor, número de bulones y bisagras gruesas.